Toda mi vida profesional la he
dedicado al mundo infantil, proyectos profesionales que acabaron convirtiéndose
en metas personales. Una vida profesional bastante larga donde he vivido desde
los años de grandes bonanzas, hasta las más temidas crisis, ciertamente
ridículas con lo que estamos pasando ahora, pero siempre con la esperanza de
que se generen grandes oportunidades.
El tributo a pagar por los accidentes infantiles, no queda aquí,
además de las cifras resultantes en el gasto
sanitario, debemos añadir otros gastos
y daños morales:
Al especializarme en la seguridad
infantil, he visto como para conseguir el objetivo de reducir lesiones en la
infancia, hay mucho trabajo por delante. Trabajo por parte de tod@s, pero hay
uno especialmente concreto que se refiere a las Leyes y Normativas que las
Administraciones Públicas deberían considerar,…pero estamos en época de
recortes.
Pero vayamos por partes y
creedme, me cuesta hablar de lo que cuesta cuantitativamente un accidente
infantil, de hecho me da hasta pudor.
Las consecuencias y repercusiones de los
accidentes infantiles son de una magnitud reveladora si observamos las cifras
que éstas nos proporcionan.
Según datos del ECSA (European
Child Safety Alliance), el 70% de los accidentes infantiles precisa de algún
tipo de atención o cura, dentro de este grupo entre el 30% y el 48 % necesita
además de traslado y asistencia a un centro hospitalario.
Las mismas fuentes nos indican
que por cada menor fallecido, 160 niños necesitan ingreso hospitalario y 2.000
son atendidos en los servicios pediátricos de urgencias.
El tributo a pagar por los accidentes infantiles, no queda aquí,
además de las cifras resultantes en el gasto
sanitario, debemos añadir otros gastos
y daños morales:
-
Los años
de vida potencialmente perdidos en caso de fallecimiento, las limitaciones,
minusvalías, desfiguraciones, amputaciones, afectaciones psicológicas, sufrimientos
morales y físicos, tanto de los niños como de los familiares y cuidadores, el
absentismo escolar, el absentismo laboral de las familias que han de cuidar por
su recuperación,…
Esta misma reflexión sobre los
efectos cuantitativos y daños morales, o parecida, se realizó previamente a la
elaboración de la LPRL (Ley de Prevención de Riesgos Laborales), pasando de una prevención básicamente
terciaria a un análisis sobre las causas, los agentes, las características de
los sujetos, la metodología, los factores, etc. derivando en una aplicación
normativa y eficaz de prevención, consiguiendo unas espectaculares cifras de
reducción de victimas y siniestros.
De la misma forma podemos
referirnos a la reducción de accidentes de tráfico, siguiendo las mismas premisas
anteriores, con datos reales y objetivos concretos que derivan en Normativas y
Reglamentos basados en estudios, análisis y la repercusión de los mismos.
Además del incremento de competitividad de las empresas especializadas en la
innovación y el desarrollo de elementos de seguridad pasiva para la protección
de los ocupantes de los vehículos.
También pienso en, por ejemplo,
las energías renovables y saludables, que tan buen ahorro energético y de salud
para los ciudadanos al contaminar menos nos retornará a largo plazo; en la Ley
antitabaco, y en el ahorro económico para sanidad por las enfermedades que
generaba el consumo, en los programas de prevención contra la
drogadicción,…excelentes propuestas, excelentes campañas, excelentes
resultados!!
Elaborar normativas adecuadas a
los espacios educativos, a los centros de atención a la infancia, al transporte
escolar ( es increíble que los niños que viajan en vehículo particular tengan
más derechos que los que lo hacen en transporte escolar), el uso de vallas en
las piscinas (al igual que ya ocurre en Francia, con una increíble reducción de
fallecidos), instalación de detectores de humo, exigir a los profesionales de
la venta de dispositivos de seguridad infantil una titulación, etc, etc,
etc…requiere de:
-
Concienciación: si ha de ser a través del
tributo económico a pagar, así sea…
-
Estudios y análisis de los factores, causas y
agentes que producen estos accidentes
-
Divulgación a través de campañas
-
Normalización, estableciendo reglamentos que
impliquen una obligación de adaptar los elementos a la prevención
-
Innovación y desarrollo de servicios y productos
que garanticen esa prevención
-
Evaluación de las normativas, las medidas
adoptadas, la cultura de la prevención generada y sobre todo sus resultados
cualitativos y cuantitativos.
En fin, llevaba tiempo dándole
vueltas a escribir este artículo…dinero, gastos, niñ@s, sigue dándome pudor,
pero sé que sois much@s los que me entendéis, nos entendéis…porque la buena
noticia para tod@s en general y quien tenga que regular las leyes en
particular, es que en esta lucha y la consecución de nuestros objetivos…NO
ESTAMOS SOL@S.
Unidos por la Seguridad
Infantil…UNETE!
M Ángeles Miranda
Vice Presidenta - Unidos por la Seguridad Infantil

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