Asociación Nacional de Seguridad Infantil

La Asociación Nacional de Seguridad Infantil es la primera entidad sin ánimo de lucro donde expertos de diferentes ámbitos del mundo de la infancia, la seguridad, la prevención y la salud se unen para crear un espacio donde ofrecer a las familias y a los profesionales información, divulgación, acciones, y asesoramiento que les sirvan de herramientas para reducir las lesiones en la infancia.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Recortes o Inversión ¿Cuánto dinero más tenemos que pagar?

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Toda mi vida profesional la he dedicado al mundo infantil, proyectos profesionales que acabaron convirtiéndose en metas personales. Una vida profesional bastante larga donde he vivido desde los años de grandes bonanzas, hasta las más temidas crisis, ciertamente ridículas con lo que estamos pasando ahora, pero siempre con la esperanza de que se generen grandes oportunidades.

Al especializarme en la seguridad infantil, he visto como para conseguir el objetivo de reducir lesiones en la infancia, hay mucho trabajo por delante. Trabajo por parte de tod@s, pero hay uno especialmente concreto que se refiere a las Leyes y Normativas que las Administraciones Públicas deberían considerar,…pero estamos en época de recortes.
Pero vayamos por partes y creedme, me cuesta hablar de lo que cuesta cuantitativamente un accidente infantil, de hecho me da hasta pudor.
Las  consecuencias y repercusiones de los accidentes infantiles son de una magnitud reveladora si observamos las cifras que éstas nos proporcionan.
Según datos del ECSA (European Child Safety Alliance), el 70% de los accidentes infantiles precisa de algún tipo de atención o cura, dentro de este grupo entre el 30% y el 48 % necesita además de traslado y asistencia a un centro hospitalario.
Las mismas fuentes nos indican que por cada menor fallecido, 160 niños necesitan ingreso hospitalario y 2.000 son atendidos en los servicios pediátricos de urgencias.
El tributo a pagar por los accidentes infantiles, no queda aquí, además de las cifras resultantes en el gasto sanitario, debemos añadir otros gastos y daños morales:
-          Los años de vida potencialmente perdidos en caso de fallecimiento, las limitaciones, minusvalías, desfiguraciones, amputaciones, afectaciones psicológicas, sufrimientos morales y físicos, tanto de los niños como de los familiares y cuidadores, el absentismo escolar, el absentismo laboral de las familias que han de cuidar por su recuperación,…
Esta misma reflexión sobre los efectos cuantitativos y daños morales, o parecida, se realizó previamente a la elaboración de la LPRL (Ley de Prevención de Riesgos Laborales),  pasando de una prevención básicamente terciaria a un análisis sobre las causas, los agentes, las características de los sujetos, la metodología, los factores, etc. derivando en una aplicación normativa y eficaz de prevención, consiguiendo unas espectaculares cifras de reducción de victimas y siniestros.
De la misma forma podemos referirnos a la reducción de accidentes de tráfico, siguiendo las mismas premisas anteriores, con datos reales y objetivos concretos que derivan en Normativas y Reglamentos basados en estudios, análisis y la repercusión de los mismos. Además del incremento de competitividad de las empresas especializadas en la innovación y el desarrollo de elementos de seguridad pasiva para la protección de los ocupantes de los vehículos.
También pienso en, por ejemplo, las energías renovables y saludables, que tan buen ahorro energético y de salud para los ciudadanos al contaminar menos nos retornará a largo plazo; en la Ley antitabaco, y en el ahorro económico para sanidad por las enfermedades que generaba el consumo, en los programas de prevención contra la drogadicción,…excelentes propuestas, excelentes campañas, excelentes resultados!!
Elaborar normativas adecuadas a los espacios educativos, a los centros de atención a la infancia, al transporte escolar ( es increíble que los niños que viajan en vehículo particular tengan más derechos que los que lo hacen en transporte escolar), el uso de vallas en las piscinas (al igual que ya ocurre en Francia, con una increíble reducción de fallecidos), instalación de detectores de humo, exigir a los profesionales de la venta de dispositivos de seguridad infantil una titulación, etc, etc, etc…requiere de:
-          Concienciación: si ha de ser a través del tributo económico a pagar, así sea…

-          Estudios y análisis de los factores, causas y agentes que producen estos accidentes

-          Divulgación a través de campañas

-          Normalización, estableciendo reglamentos que impliquen una obligación de adaptar los elementos a la prevención

-          Innovación y desarrollo de servicios y productos que garanticen esa prevención

-          Evaluación de las normativas, las medidas adoptadas, la cultura de la prevención generada y sobre todo sus resultados cualitativos y cuantitativos.

En fin, llevaba tiempo dándole vueltas a escribir este artículo…dinero, gastos, niñ@s, sigue dándome pudor, pero sé que sois much@s los que me entendéis, nos entendéis…porque la buena noticia para tod@s en general y quien tenga que regular las leyes en particular, es que en esta lucha y la consecución de nuestros objetivos…NO ESTAMOS SOL@S.
Unidos por la Seguridad Infantil…UNETE!
M Ángeles Miranda
Vice Presidenta - Unidos por la Seguridad Infantil

martes, 14 de febrero de 2012

Sistemas de retención infantil para niños con necesidades especiales de sujección

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Imagen cortesía de Britax/Römer
Hay niños/as que necesitan una sujección y protección extra en el automóvil. Para ellos/as existen unos dispositivos de retención (DRI)  adaptados a sus necesidades, que van a garantizar su proteción y correcta sujección en el vehículo ya que están preparados para que puedan llevar el arnés hasta el final.


 Son mas robustos, mas pesados y con un coste bastante mas elevado que el resto, motivo por el cual no solemos verlos en las Tiendas y tienen menos demanda., pero están ahí y debemos conocerlos.


Para las familias que tienen peques con  necesidades especiales, es muy reconfortante saber que pueden contar con  dispositivos de seguridad infantil que garantizarán la seguridad de sus hij@s hasta el final y de la forma más adecuada. Son elementos de retención infantil extraordinariamente robustos y diseñados para niños con necesidades especiales de sujección en el que puedan mantener el arnés hasta los 36Kg.

Desde Unidos por la Seguridad Infantil, trasladamos la consulta planteada por muchos padres y madres sobre la necesidad de retirar el arnés a los 15kg o tener que aguantarlo hasta los 36kg en casos excepcionales, a un experto en la materia Matias Massó  Esta fué su respuesta...



Expresamos nuestro agradecimiento a Matias Massó por su colaboración e implicación en pos de la Seguridad Infantil.

El fabricante aleman Römer lanza una Campaña formativa para evitar instalaciones incorrectas de SRI

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Ante la alarmante tasa de instalación incorrecta del Top Tether en los vehículos, Römer ha llevado a cabo un intensivo estudio entre consumidores europeos que concluye con la necesidad de velar por la correcta formación del usuario en el punto de venta.

Römer Safefix Plus TT                                           Top Theter

Según el estudio los casos más frecuentes y que entrañan mayor riesgo son los siguientes:

 Instalación de este tipo de sillitas en vehículos sin tercer punto de anclaje

·         Omisión del uso del Top Tether por desconocimiento.

·         Sujeción del Top Tether en anclajes no homologados para esta función. 

En consecuencia, el fabricante alemán Römer acaba de poner en marcha su “Safety Initiative” o Iniciativa de Seguridad, por la cual:

Lanza una campaña de formación del punto de venta para que se informe correctamente al consumidor sobre el uso del Top Tether.

 Emite los Certificados que acreditan la adecuada formación del punto de venta en Isofix y Top Tether  .      

          Restringe el suministro de dispositivos Isofix con Top Tether a los puntos de venta con atención presencial al consumidor, por lo que NO podrán ser comercializados en comercios Online.

Römer Trifix
Los productos afectados son los que sólo pueden instalarse con Top Tether, como Safefix Plus TT o la nueva Römer Trifix.
No se hallan afectados productos como la Römer Duo Plus TT, homologados para su instalación con sistemas de sujeción alternativos como el Isofix de dos puntos de anclaje o los cinturones.

Fuente: Matias Massó

Desde Unidos por la Seguridad Infantil aplaudimos, apoyamos y nos prestamos a colaborar con esta interesante y necesaria iniciativa y además, les instamos a que no sólo formen a los Profesionales del sector sobre Isofix y Top Theter, si no en cuanto a todo lo relacionado con los Sistemas de Retención Infantil, correcta elección, instalación y uso adecuado. Ya que el mejor SRI mal instalado no sirve de nada y existe mucho desconocimiento y confusión al respecto ya no sólo entre las familias y usuarios, sino lo que es peor, entre los mismos Profesionales.

Römer es la primera Marca que pone en marcha esta iniciativa en España y esperamos no sea la última.

Por nuestra parte, luchamos fervientemente porque sea de obligado cumplimiento que todo/a aquel/lla que pueda vender un Sistema de Retención Infantil  reciba una capacitación y acreditación previa en la materia. Estamos hablando de productos que pueden salvarle la vida a un niñ@, pero sólo si se adecuan a su peso-talla-edad, se posicionan e instalan correctamente y se utilizan bien, de lo contrario, es como lanzarlos al vacío.

De nuevo, felicitamos la iniciativa "Safety Initiative" de Römer, un paso más en pos de la Seguridad Infantil en el Automóvil.

viernes, 3 de febrero de 2012

Se prohibe la Seguridad Infantil

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SE PROHIBE LA SEGURIDAD INFANTIL

ESPAÑA, SIGLO XXI

 En estos años que llevamos de una devastadora crisis, día a día y gracias a los medios, nos llegan multitud de casos escandalosos de fraudes, corrupciones, ilegalidades que nos hacen llevar las manos a la cabeza preguntándonos cómo es posible y en qué clase de país vivimos donde se permiten esta clase de tropelías.

Y esto es lo que me hace pensar seriamente si, como sociedad, estamos a la altura de la condición de país que presuponemos que tenemos en cuanto a educación, ética, y honorabilidad.

Y muy a mi pesar, tras una larga meditación y análisis del entorno, creo que no, que no estamos ni medianamente cerca de sociedades a las que queremos parecernos.

Si no existieran los radares, las  multas, los puntos ¿Respetaríamos los límites de velocidad?.

Si no se me multara por fraude en el IVA, en la declaración, en el IRPF ¿Pagaríamos todos religiosamente?

Si no me pudieran multar por tirar papeles al suelo ¿Emplearíamos las papeleras?

Si no me obligaran a instalar en empresas y comercios sistemas antiincendios, extintores, accesos a minusválidos, ¿se instalarían?

Las plazas de minusválidos, la zonas de carga y descarga, las paradas de autobús...¿se respetarían?

No quiero pecar de pesimista, pero lamentablemente, si no existiera el “castigo” viviríamos como en el salvaje oeste.

Y hasta que no exista en algo el “castigo”, vía libre, a hacer lo que se quiera, aunque se sepa que está mal.

Larga introducción en la cual más de uno se preguntará que tiene que ver con la seguridad infantil y con el título del artículo.

El motivo de la misma viene debido a la impotencia con la que me encuentro debido a que en el colegio de mi bebé con dos años y medio (para mi sigue siendo un bebé) me han prohibido llevar a mi hijo seguro en el autobús, aduciendo, simplemente, que no marca la ley que deba viajar con seguridad.

Los que ya me conocen sabrán, que además de liderar la Asociación Nacional de Seguridad Infantil, los cinco últimos años de vida profesional los he dedicado a impulsar la seguridad infantil en el transporte escolar, tratando de equipararla lo más posible a la del automóvil. Algo que parecía una quimera pero que afortunadamente la inmensa mayoría de la sociedad con niños pequeños comprende y defiende, aunque desafortunadamente la administración no y además no existe el “castigo” como anteriormente mencionaba.

 Tanto ha sido el empeño, que arriesgando todo mi patrimonio personal empleándolo como aval, me propuse la meta de realizar el primer sistema de retención infantil de Europa exclusivo para autobuses, ya que los de los coches no sirven. Y ahí está, el Kidy Bus, con múltiples premios y reconocimientos.

Volviendo al caso. Septiembre de 2011, inicio del curso. Llevo a mi hijo pequeño al mismo colegio que su hermana, por primera vez. Al ser un colegio en las afueras de la ciudad sin opción de transporte público sólo hay dos maneras de llevar a los pequeños, o en autobús o en vehículo particular. Por supuesto, por esa casuística, todos los alumnos del centro tienen plaza de autobús escolar.

Antes de empezar el curso, solicito para mi “bebé” la instalación de un sistema de seguridad, mi sistema. Lo descubren por primera vez y me piden tiempo.

Al de unos días me llaman diciéndome que no pueden responsabilizarse por si el sistema se pierde o se daña, por lo que casi mejor no instalarlo. Ante tal problemática respondo que sin problema, que tantas veces se pierda yo la repondré, pero que mi hijo debe viajar seguro.

Ante tal respuesta el colegio accede a que mi hijo viaje seguro. Perfecto.

Al de unos días recibo una llamada diciéndome que mi hijo ya no tiene plaza en el autobús, que se nos pasaron los plazos ¿? ¿QUÉ? (acabado el perro acabada la rabia).

Pido inmediatamente una reunión con la dirección del centro. En la misma traslado mi sorpresa por el “donde dije Digo, digo Diego” y  por esa fulminante decisión del centro de retirarme la plaza del autobús.

En la misma se me responde que no puedo llevar a mi hijo con el sistema que les comento, pero que si ceso en mis pretensiones y acepto a que se le pongan unos arneses que emplean entonces recupera la plaza y asunto resuelto. Dichos arneses son los que se emplean cuando los bebés empiezan a tratar de dar sus primeros pasos, esos en los que se les lleva como marionetas. Les demuestro que eso además de ilegal es tremendamente más peligroso que incluso no llevar nada. En las propias especificaciones del producto en cuestión pone claramente que no es un sistema de retención infantil y que está prohibido emplearlo como tal.

Durante la misma reunión aducen que si me permiten a mi instalar el sistema de seguridad infantil entonces todos los padres y madres van a querer instalarlo ... ¿Y?, lo lógico es que se preocupen por la seguridad de sus hijos.

Tras lógicas y contundentes muestras técnicas de la peligrosidad real de accidentes en autobús, de las consecuencias que puede tener en un menor que viajen sueltos o con sistemas no ideados para pequeños, me solicitan una unidad para probarla y mostrarla a las compañías de autobús, que será rápida la respuesta.

Mientras tanto, por supuesto, mi hijo no viaja en autobús. Lo que ha sido un auténtico calvario de unión con la vida laboral. Profesionalmente me ha impedido multitud de viajes, reuniones, entregas por tener que llevarles y recogerles en coche. Pero por principios debía hacerlo.

Casi seis meses después me responden que NO (rápida respuesta), sencillamente, QUE COMO NO LO OBLIGA LA LEY, que mi hijo, y todos los demás, deben viajar sin ningún tipo de seguridad. Vamos, que si no hay multa, aunque sepan que es necesario, que es importante, que es vital en caso de accidente, que no se pone el sistema.

Y aquí es donde quería llegar con la introducción del artículo, en este país da igual lo que se haga, mientras no exista multa o castigo todo vale. Y en este caso, queda demostrado.

El cuerpo me invita a decir en alto el nombre del colegio, como escarnio, como desahogo, como recompensa. Pero no lo hago, no por mi, sino por mis hijos, por lo que este desahogo mío les pudiera afectar a ellos. Y el que es padre me entenderá, por lo que más quiero en esta vida lo que sea, hasta poder perder el trabajo por llevarles seguros al colegio.

NOTA: No cejaré en mi empeño en que mi hijo, y todos los menores viajen seguros en el autobús. Llegará la normativa, seguro, pero lamentablemente será después de un accidente con víctimas. Otra característica de nuestra sociedad.